Entre los padres es muy frecuente no hacer mucho caso cuando aparecen los primeros granitos en sus hijos preadolescentes y adolescentes. Se piensa que es algo transitorio, propio de la edad y que es algo que se tiene que sufrir como un sarampión. Como mucho se consulta al farmacéutico que prescribe una crema y un jabón que tienen por si mismo un efecto limitado pero nunca un verdadero tratamiento.

En la consulta vemos casos de años de evolución en los que los jóvenes ya muestran secuelas irreversibles además de una repercusión psicológica en una autoestima que ya de por sí es baja a estas edades.

Por tanto ¿cuáles son las ventajas de acudir precozmente al dermatólogo si nuestros hijos comienzan a sufrir de lesiones de acné?

 Evita que el acné leve se vuelva severo. El tratamiento temprano puede evitar que las pequeñas espinillas y puntos negros evolucionen a lesiones más grandes , profundas y dolorosas

 El tratamiento del acné lleva su tiempo ya que es una patología inflamatoria crónica, pero es mucho más fácil y más rápido tratar lesiones superficiales y poco inflamatorias que un acné evolucionado, con lesiones profundas como quistes y nódulos.

Disminuye la probabilidad de que necesite medicamentos más fuertes para el acné. Cuando el acné se vuelve severo, se necesita una medicina fuerte para  eliminarlo. Estos medicamentos tienen más efectos secundarios y requieren una estrecha vigilancia por parte de un dermatólogo.

 El tratamiento temprano del acné puede prevenir las secuelas cicatriciales. En general, cuanto más severo y evolucionado es el acné, más probable es que tenga cicatrices atróficas o hipertróficas. La aparición de estas cicatrices produce un gran malestar psicológico durante toda la vida ya que pueden ser muy desfigurantes y, aunque hay técnicas como el láser para mejorarlas nunca se consigue un resultado de diez. Siempre es mejor prevenir que curar.

Tratar desde la primera señal de acné también puede evitar que se desarrolle el hábito de tocarse o excoriarse las lesiones. Esta manipulación a veces obsesiva es uno de los principales factores de riesgo para la aparición de cicatrices.

Evita que se desarrollen manchas persistentes cuando se aclare el acné. Cualquiera que tenga una piel de color medio a oscuro puede ver aparecer una mancha oscura cuando se borre una espinilla, quiste o nódulo del acné. Los dermatólogos llaman a esto hiperpigmentación postinflamatoria (PIH) y requiere tratamiento latoso con peelings y cremas despigmentantes En el caso de las personas con piel clara pueden verse manchas rojas tras curar las lesiones agudas .Estas manchas pueden permanecer por meses. Muchos consideran peor tener estas rojeces que el acné en sí. Podrían haberse evitado.

Evita años de acné.  Tratar el acné temprano y mantenerlo bajo control puede prevenir futuros brotes en la edad adulta. Es relativamente frecuente encontrar adultos, sobre todo mujeres, con acné en sus cuarenta y, ¡es la primera vez que nos consultan!

Evita la repercusión psicológica. Los estudios demuestran que el acné también puede afectar psicológicamente. Muchas personas dicen que su autoestima sufrió después de desarrollar acné influyendo en su vida personal y laboral. Las personas con acné y sus secuelas tienen más problemas para encontrar trabajo y mayor riesgo de suicidio.

Es más barato. Muchos padres de adolescentes con acné o adultos que lo sufren compran montones de cremas, jabones, peelings caseros… que han visto en internet o les ha recomendado personal no médico. Muchas veces de marcas caras. Durante años. No se plantean que pueda haber una alteración hormonal subyacente o que haya que modificar algunos aspectos de la dieta. Finalmente van al dermatólogo y en pocos meses el problema de años se resuelve con una sencilla prescripción médica que a la larga resultara más barata que todo lo gastado inútilmente-