Seguro que te suena esta historia: llevas meses entrenando, cuidas lo que comes, te sientes con energía y, sin embargo, al mirarte al espejo ahí siguen. Hablo de esos michelines rebeldes en el abdomen bajo, las cartucheras o la cara interna de los muslos que parecen inmunes a cualquier sentadilla o déficit calórico.

Recientemente he tenido la oportunidad de explicar en prensa por qué ocurre esto, y hoy quiero compartir con vosotros la base científica de esta frustración que veo a diario en mi clínica, Más que derma.

El mito de la dieta para todo

Cuando vemos un acúmulo de grasa, nuestra primera reacción es cerrar el pico. Pero, como dermatóloga, os digo: la solución no siempre es ponerse a dieta. De hecho, puede ser contraproducente. Muchos pacientes con un peso saludable se empeñan en adelgazar más y lo único que consiguen es perder volumen de donde no quieren (como la cara o el pecho), mientras que el “michelín” sigue intacto.

¿Por qué esa grasa no se mueve? (La ciencia de los receptores)

No se trata de la falta de voluntad, sino de genética y fisiología. Nuestra grasa tiene dos tipos de “interruptores”:

  • Receptores Beta-2: Facilitan que el cuerpo use la grasa como energía.
  • Receptores Alfa-2: Funcionan como un freno.

Si en tus caderas o abdomen predominan los receptores Alfa-2, esa grasa es la última reserva que el cuerpo soltará. Además, factores como el estrés (cortisol) o las hormonas (estrógenos) también pueden llegar a afectar.


Mis soluciones favoritas en consulta

Cuando la biología se pone terca, necesitamos tecnología médica para darle el empujón que le falta al metabolismo. Aquí os resumo cómo lo abordamos en la clínica según cada caso:

  • Para acúmulos muy pequeños: Si eres una persona delgada con un depósito muy localizado (por ejemplo, sobre el ombligo), utilizamos radiofrecuencia monopolar. Ajustamos los parámetros para que no solo tense la piel, sino que haga una verdadera lipólisis (destrucción de grasa).
  • El tratamiento estrella: Criolipólisis. Cuando el “pellizco” ya es evidente, la criolipólisis es la reina. Los adipocitos (células grasas) son extremadamente sensibles al frío. Al enfriar la zona entre -8°C y -11°C, provocamos que estas células mueran de forma natural y el cuerpo las elimine gradualmente a través de los macrófagos. Sin cirugía y sin bajas.
  • Tratamientos combinados: Para optimizar resultados, solemos combinar estas técnicas con LPG o radiofrecuencia de tensado, que ayuda a movilizar el tejido, mejorar la fibrosis y evitar la flacidez una vez que perdemos el volumen.

Mi consejo final

Si estás en tu peso, te cuidas y te sientes bien, pero hay una zona de tu cuerpo que no te representa, no te castigues con más dieta. A veces, simplemente es cuestión de cómo está programado tu cuerpo para almacenar.

¿Hablamos? Si quieres que analicemos tu caso y veamos qué tecnología es la que mejor se adapta a ti, te espero en la clínica para diseñar tu plan personalizado.

DRA. PALOMA CORNEJO, dermatóloga en estética avanzada.

Solicita consulta online

Solicita una cita online o evaluación de tu problema

Solicitar una cita Online

Abrir chat
1
💬 ¿Necesitas ayuda?
Scan the code
¿En qué podemos ayudarte?
Bienvenidos a Más Que Derma 👋
¿En qué podemos ayudarte?