Hay que reconocer que el varón es diferente a la paciente femenina. Ni mejor ni peor, diferente. Lo que está claro es que cada vez es más frecuente que acudan a nuestra consulta. Puede ser un motivo más dermatológico (acné, dermatitis seborreica, nevus…) o quieren simplemente estar mejor y frenar en la medida de lo posible el paso del tiempo.

A veces nos cuentan que su entorno laboral es tremendamente competitivo y la competencia es cada vez más joven. Otras veces, quiere volver a sentirse atractivo tras una separación.

Lo que está claro es que:

– Quieren un aspecto descansado, natural y conservar su masculinidad.

– Concretan en la consulta, saben lo que quieren y quieren respuestas claras y concisas y por lo general, dudan menos que las mujeres.

– Suelen venir solos y buscan discreción.

– Solicitan procedimientos con mínimo tiempo de recuperación, no quieren tener que dar explicaciones.

– Tienen miedo de parecer diferentes, feminizados, artificiales…

– Quieren tratamientos definitivos, soluciones permanentes (esto muchas veces es imposible dado el carácter dinámico del envejecimiento).

– Son impacientes en cuanto a la consecución de los resultados.

Los motivos más frecuentes de consulta varían en función de la edad.

Los adolescentes y los más jóvenes consultan casi siempre por acné y sus secuelas. El tratamiento precoz del acné es vital para prevenir las temidas cicatrices y afortunadamente, podemos hacer las dos cosas a la vez combinando tratamientos tópicos y/o orales con el láser con resultados muy satisfactorios y un subidón de autoestima que escasea en estas edades.

Una cosa sorprendente es la demanda creciente de tratamiento de estrías, bien por desarrollo o bien por el desarrollo muscular en los gimnasios. Así que ya sabéis: las estrias no es solo cosa de chicas y cogidas a tiempo, pueden prácticamente pasar desapercibidas.

Pasados los veinte años se suma la consulta por la caída del pelo. El paciente ha de ser consciente que esto es una pelea de por vida por lo que habrá que planificar una estrategia y facilitar el cumplimiento terapéutico. Además del tratamiento domiciliario, suelen acudir a sesiones de mesoterapia individualizada para tratar su alopecia que generalmente es androgénica pero no siempre.

La depilación tiene una demanda creciente. Las zonas más solicitadas son espalda, pecho y piernas. A veces solicitan también la eliminación de pelo de la región interglutea cuando sufren de infecciones en la zona como los sinus pilonidales. También nos piden tratar la región de la barba cuando el pelo se enquista. Importante informar del pronostico de la depilación masculina, diferente de la femenina y de la necesidad de usar ajustes potentes para no miniaturizar el pelo sino destruirlo definitivamente.

La eliminación de tatuajes indeseados es, en mi consulta, más frecuente en los varones. Suelen hacerse tatuajes más grandes y con mayor densidad de tinta. Esto supone un reto y un ejercicio de paciencia, pero el manejo de una tecnología potente sumado a la supervisión de la piel y de su cicatrización por un dermatólogo, es garantía de un buen resultado.

Me da mucha satisfacción el varón que viene espontáneamente a “revisarse los lunares”. Por fin la dermatología se toma en serio y se va tomando conciencia de que tal vez no estemos ante un nevus sino un melanoma.

Hay que revisarse una vez al año desde la punta de la cabeza hasta la planta de los pies al igual que revisamos la vista o la dentadura.

A medida que el varón va madurando y cumpliendo años nos consultan más por arrugas de expresión. Toleran bien las arrugas de la frente, las patas de gallo algo menos y las que menos gustan: las del entrecejo. Aún les chirria que les sugieras un tratamiento de neuromodulación con toxina botulínica pero cuando lo prueban, repiten siempre al ver que el resultado es mucho más natural de lo que pensaban. Eso sí, será su secreto mejor guardado.

Otro uso de la toxina es tratar la hipersudoración de axilas, manos o pies. Están encantados cuando dan una presentación y su camisa no está mojada o dan la mano sin complejos.

El ácido hialurónico, la hidroxiapatita cálcica o la policaprolactona son productos con los que se pueden mejorar las ojeras, reposicionar el volumen de las mejillas (problema in crescendo con la práctica del running) o leves inestetismos del dorso nasal. Definir el contorno mandibular dándole una angulación masculina y reafirmar la barbilla aumenta la masculinidad del rostro y previene la temida flacidez. Los varones tienen la suerte de no necesitar tratarse la región peribucal, ellos no tienen código de barras y es excepcional el que solicite un aumento del volumen de sus labios.

Y si la piel está muy envejecida, el varón tendrá un aspecto descuidado por muy en forma que esté su cuerpo. Es curioso cómo les molesta más las venitas (couperosis, spiders), el enrojecimiento de la nariz o mejillas que las manchas. Temen tener aspecto de bebedor o mostrar debilidad o vergüenza si enrojecen. Es raro no encontrar lesiones pigmentadas derivadas del sol como los lentigos. O lesiones verrucosas como las queratosis seborreicas que con el tiempo se hacen más grandes. Todo ello se puede eliminar con dos o tres sesiones de luz pulsada combinando con laser C02, Q-switched… Y ahí, aprovechamos para prescribirlos unos sencillos cuidados ya que a veces no utilizan ninguna crema y, se olvidan de la esencial, el fotoprotector.
A nivel corporal no sufren de celulitis, no suelen consultar por flacidez, pero si por grasa localizada. La exploración física nos dirá si es grasa intrabdominal o es subcutánea siendo esta última susceptible de tratamiento quirúrgico o conservador.

Dentro de los tratamientos no invasivos nosotros confiamos en la criolipolisis para la destrucción irreversible del adipocito y reducción de la grasa de flancos, abdomen, papada…

Como podéis ver el varón cada vez quiere verse mejor, aunque aún tengan reparos en reconocerlo y por supuesto en solicitarlo. Pero deben saber que entendemos lo que quieren, como lo quieren y estamos encantados de atenderlos porque un varón contento, en el que hemos obtenido un resultado natural es un paciente para toda la vida.